La receta de hoy fue una petición especial de una de mis compañeras de mi anterior trabajo. Ella la había hecho una vez y, cuando pregunté qué receta debería hacer, me la sugirió.
Estaba destinada a ser, de hecho, puesto que habíamos estado hablando de Irlanda durante las comidas en los últimos días, y dado que a ella le encanta ésta cerveza.
Aunque nunca se me había pasado por la cabeza hacer una tarta con cerveza, decidí intentarlo. Y el pastel "Guiness" ha acabado siendo uno de los pasteles más húmedos que jamás he hecho, con un intenso sabor a chocolate, que se deshace en tu boca. Añadir que NO sabe a cerveza.
¿Os he convencido ya?